¿Quién no ha escuchado esta canción de Loquillo y los Trogloditas?

¿Y tú? ¿Qué quieres para ser feliz?

Empezamos un año nuevo y nos animamos a renovarnos. Avanzamos en la vida gracias a marcarnos objetivos. Cuando definimos nuestras metas nos permitimos dirigir nuestros esfuerzos hacia aquello que queremos conseguir, y eso está muy bien .Estamos procurando nuestra felicidad.

Todos nos hemos preguntado directa o indirectamente sobre la felicidad. Algunos hemos ido más lejos y hemos hecho una pregunta arriesgada: “¿Soy feliz?”. Yo creo que la felicidad no es algo que se pueda definir como un estado, algo a lo que hay que llegar, la meta en la vida, el propósito final: ser feliz. No, no lo creo.

Para procurar la felicidad en uno mismo es necesario tener presente algunos pasos básicos que después se pueden ir complementando con otros más.

  1. Actitud. La felicidad es una elección diaria. Hasta la cuestión más simple  en nuestra vida diaria implica una decisión, yo elijo hacerme responsable de mí y de las decisiones que vienen implícitas en el acto de vivir, elijo dejar a un lado el papel de víctima y tomo en mis manos el control de mi vida.
  2. Cuerpo. El cuerpo es nuestra herramienta de vida y  la disposición corporal a la felicidad tiene un gran impacto en nuestras elecciones diarias.
  3. Momento. La felicidad no es un fin, la felicidad es el trayecto. La vida está hecha de momentos y si te pierdes los momentos te estás perdiendo la vida. Por eso es tan importante permanecer “¡aquí y ahora!” Disfrutar en el presente lo que absorben nuestros sentidos, ser consciente de nuestras emociones y dejarlas fluir.
  4. Metas. Ponte objetivos claros, fíjate metas alcanzables, realistas, razonables y ponte plazos. Las metas no son otra cosa que sueños con fecha de entrega. Vigila el cumplimiento de tus metas, analízalas regularmente y quita y agrega más a tu lista y  sé congruente.
  5. Humor. El llevar la vida con un buen sentido del humor nos genera una respuesta positiva. Una persona que sabe reírse de sí misma demuestra una gran confianza en sí misma. El humor te hace sentir que todo está bien.

La felicidad se vive en el presente, yo estoy siendo feliz. La felicidad no vive en el pasado porque lo que fue ahí permanece, son monedas gastadas. Tampoco reside en el futuro, porque aún no existe, por eso poner la felicidad en una meta es uno de las mayores causas de tristeza y desolación en nuestros días, porque baso mi felicidad en el tener, entonces seré feliz cuando tenga “la casa, el dinero, el coche, un hijo, una pareja”… la felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos, si no cuando sabemos disfrutar de lo que tenemos.

La felicidad no está a fuera, está dentro de nosotros en nuestras elecciones diarias. Hoy yo elijo ser feliz, ¿y tú?